¿Qué come un cachorro de un mes?

Un cachorrito de un mes necesita una nutrición adecuada para crecer y desarrollarse correctamente.

Aunque la mayoría de nosotros conoceremos a nuestro amigo de cuatro patas a partir de las 8 semanas (pues hasta ese tiempo debería estar con su madre), hay casos en los que debemos hacernos cargo de la alimentación de un cachorrito con apenas 4 semanas.

¿Qué come un cachorro de un mes?

Este pequeño debe tener una dieta completamente líquida durante las primeras tres o cuatro semanas. Siendo lo mejor la leche materna, pero hay alternativas saludables, si es necesario.

La leche materna

Lo primero que debe ingerir un cachorro recién nacido, es la primera leche de la madre, que se denomina calostro y contiene anticuerpos muy importantes. La leche normal debería fluir a los pocos días, y eso es lo único que el cachorro debería comer durante sus primeras semanas de vida.

Es especialmente importante que se alimente de esta leche, pues es la que le proporciona la mejor nutrición, y le proporciona los anticuerpos necesarios para ayudarle a protegerle de las enfermedades.

En el caso de los cachorros huérfanos, o con madres que no pueden alimentarlos correctamente debido a una enfermedad o falta de leche, se puede utilizar una leche de fórmula como reemplazo a la leche materna.

Esbilac o Vétoquinol puede ser un ejemplo de leches de fórmula apropiadas para cachorros. Es importante que leas las instrucciones de los productos para darle la cantidad justa de fórmula.

Si tienes que darle leche de fórmula, utiliza un biberón o jeringa para introducírselo lentamente en la boca. No vayas demasiado rápido, sosténlo inclinado hacia adelante y ligeramente hacia arriba al alimentarlo.

Durante las primeras tres semanas, el cachorro debe comer cada tres horas. A partir de las tres semanas, la alimentación aumentará de cuatro a cinco veces al día.

Destete e introducción de alimento sólido

A las cuatro o cinco semanas comienza el proceso de destete, que no sucede de la noche a la mañana, sino que debe tener lugar en el transcurso de dos o tres semanas. Por lo general, la madre comenzará este proceso de manera natural, pero puedes hacerlo tu mismo si lo necesitas.

Comienza a alejar al cachorro de su madre durante unas horas al día. Colócalo en un área aislada, cálida, seca y sin corrientes de aire. Selecciona una buena marca de alimento para cachorros y ofrécele comida húmeda para cachorros en un plato limpio.

También puedes ablandar la comida seca con leche de fórmula hasta que tenga una textura como de papilla. Deja que el cachorro experimente con la comida, y límpialo con una toallita antes de devolvérselo a su madre.

Ofrécele esta papilla de tres a cuatro veces al día, reduciendo gradualmente la cantidad de leche que se usa para preparar la papilla. De esta forma, el cachorro se adapta gradualmente a los alimentos sólidos y se minimiza el malestar gástrico.

Alrededor de las ocho semanas, el cachorro ya debería comer un alimento sólido para cachorros, una dieta especialmente formulada para satisfacer sus necesidades nutricionales para que pueda tener un desarrollo normal. Alimentarlo con comida de adultos le quitará importantes nutrientes que un cachorro necesita.

Cuánta cantidad de alimento debe comer un cachorro

La cantidad dependerá de la raza del perro. Para no confundirnos, hay que mirar al perro, no al plato: la condición corporal, no la cantidad consumida o dejada en el recipiente, debe determinar el tamaño de las porciones.

El tamaño de las porciones depende del metabolismo individual y del tipo de cuerpo, y los requisitos nutricionales varían de perro a perro. Si tu cachorro se salta una comida de vez en cuando, no te preocupes. Podría significar que está listo para eliminar una toma, o que le has puesto demasiado, en cuyo caso simplemente reduce la cantidad servida.

Con qué frecuencia alimentar al cachorro

Los cachorros deben comer más que los adultos, de tres a cuatro veces al día. Menos comida, más veces al día. Estas comidas más pequeñas resultan más fáciles de digerir para el cachorro, y los niveles de energía no oscilan tanto al comer frecuentemente.